domingo, 11 de octubre de 2009

El Faro

Lo que hace Genaro es horrible. Se sirve de armas imprevistas. Nuestra situación se vuelve asquerosa.
Ayer, en la mesa, nos contó una historia de cornudo. Era en realidad graciosa, pero como si Amelia y yo pudiéramos reírnos, Genaro la estropeó con sus grandes carcajadas falsas. Decía: “¿Es que hay algo más chistoso?” Y se pasaba la mano por la frente, encogiendo los dedos, como buscándose algo. Volvía a reír:”¿Cómo se sentirá llevar cuernos?” No tomaba en cuenta para nada nuestra confusión. Mi hija Amelia y yo no comprendíamos su actitud, no sabíamos si nos contaba esa historia para hacernos sentir peor de lo que nos sentíamos o si de plano el no sabia que nosotras estábamos enteradas de que el tenía a otra familia, quise enfrentarlo y decirle que estábamos enteradas de todo pero me vino el recuerdo de el día que me entere. Aquel día estaba con mi suegro, el fue el que me lo dijo, yo no comprendía por que lo hacía o si era una broma, y lo peor de todo fue su amenaza de que si yo le reclamaba a su hijo o que si el se enteraba de que ya sabía, él iba a matarme a mi y a mi hija.
Tiempo después mi hija se entero de lo de su padre y le tuve que contar de la amenaza de su abuelo, y tanto ella como yo tenemos que aguantarnos el coraje por el miedo a perder la vida.
Ha pasado un año desde la amenaza y no se cuanto tiempo mas podamos aguantar mi hija y yo con esta situación.

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